EL ROMANTICISMO

    El siglo XIX es una época de graves tensiones sociales, de una gran agitación política y de transformaciones en todos los ámbitos. La Revolución francesa (1789) socavó los cimientos del Antiguo Régimen y abrió el camino a las ideas liberales. La primera mitad el siglo XIX estará marcada por la lucha entre los defensores del Liberalismo burgués y los partidarios del Antiguo Régimen. Los estamentos privilegiados (nobleza y clero), ante el triunfo de la Revolución, adoptan una actitud represiva para conservar su poder.
   En 1848 se originan movimientos revolucionarios de corte burgués y liberal en Francia, que se extenderán por toda Europa. Supondrán el triunfo definitivo de la burguesía pero también la escisión con la masa obrera. Antes de esta revoluciones, la burguesía era apoyada por el pueblo, ahora los intereses de ambos grupos se alejan: la burguesía liberal se hace conservadora y tiende a consolidar su poder político y económico. Por otra parte, el proletariado se organiza para reivindicar sus derechos (movimiento obrero, Marx y Engels, Manifiesto comunista).
   En España, el siglo XIX viene marcado por la inestabilidad política debido el enfrentamiento entre los partidarios del Absolutismo y del Antiguo Régimen y los liberales, lo que traerá consigo un importante retraso económico.  España seguirá siendo un país agrario y atrasado, cuya población crece con lentitud. La industria española es débil (solo se desarrolla en Cataluña) y las reformas económicas son insuficientes. Por otro lado, existe un grave retraso cultural: a pesar de los avances tecnológicos y de la mejora de la calidad de vida, hay un elevado porcentaje de analfabetismo.
  
   Con los siguientes vídeos podéis haceros una idea del contexto histórico-social y cultural del Romanticismo:




    En este enlace podéis responder a unas cuestiones sobre los vídeos como trabajo voluntario de clase para repasar y ampliar los conocimientos sobre el Romanticismo.

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